Muramasa, la espada endemoniada
Muramasa es un clan de maestros forjadores que destacó desde la era Muromachi hasta los finales de la era Sengoku, se destacaba por las katanas de guerra, el mei Muramasa se pasaba de forma generacional.
Existe el mito de que Muramasa son espadas endemoniadas, esta espada hace que el portador de la misma saca el instinto asesino, que una vez desenvainada la espada no podían ser envainados sin haber probado la sangre humana.
Sin embargo esta creencia o mito es falsa, la fama de espada endemoniada viene por una serie de circunstancias desgraciadas que rodeó al clan Tokugawa.
Ieyasu Tokugawa tuvo que ordenar el "Seppuku" (suicidio tradicional japonés) a su hijo Nobuyasu por respeto al Nobunaga Oda, la katana con el cual se realizó el "Kaishaku" (ayuda a terminar la ceremonia de seppuku decapitando con una katana) era Muramasa.
Ieyasu en su infancia se daño en su brazo con un tanto, y era Muramasa.
El abuelo de Ieyasu fue asesinado por una katana Muramasa.
El padre de Ieyasu fue atacado con un wakizashi también Muramasa.
Como se ha podido comprobar a lo largo de su generación les han causado daños o muertes por Muramasa, por lo que Ieyasu tachó de "Espada endemoniada".
Como consecuencia, nadie podía llevar Muramasa en presencia del Shogun, también hubo un caso de que Nagasaki Bugyo (bugyo es un cargo en los reinados de los samurais) que era amante y coleccionista de las Muramasas, tenía en su posesión varias Muramasas de forma clandestina, el Shogun Ieyasu al enterarse de esta noticia, ordenó el seppuku al Nagasaki Bugyo alegando "clara evidencia de sublevación hacia el clan Tokugawa".